|
El animismo, el fetichismo y la magia son componentes secundarios, subordinados al culto de los ancestros y están presentes, en mayor o menor medida, como en cualquier otro tipo de religión.
Un fuerte contenido mágico tienen, por supuesto, las practicas llevadas a cabo por el Nganga. Pero quien haya leído la Biblia, el Corán u otra escritura sagrada, encontrara allí innumerables ejemplos de practicas mágicas.
Los objetos, fetiches, etc utilizados son una concentración de fuerzas que albergan todos los espíritus de la naturaleza ( el monte, el volcán, el río, el mar, el rayo, el sol, la luna, etc ).
El universo está poblado de fuerzas que provienen de Dios, pero que son inherentes a algunos seres espirituales o a objetos físicos. Captar y controlar esas fuerzas es atributo absoluto de Dios; pero fragmentariamente pueden también dominarlas los espíritus de los muertos y algunos mortales privilegiados. Este poder es ambivalente.
En su aspecto positivo es utilizado para cuidar, proteger, producir y prevenir. Sus agentes son los hechiceros y adivinos. Ellos fabrican, manipulan y administran esos remedios cargados de poder, como fetiches, amuletos, plumas, huesos, plantas...
En su aspecto negativo este poder destruye y devora la vida de sus víctimas. |
|