LA COMUNIDAD : ESPIRITU TRIBAL
( HACEDOR DE LLUVIA , ESPIRITU-REY , ESPIRITU-LEON )


La forman los espíritus tribales a quienes les interesa el bienestar de todo el conjunto humano de su dominio territorial

El conjunto de tribus, clanes o confederación tribal están agrupados en torno al espíritu del fundador de la etnia (el hacedor de lluvia), quien vela por el bienestar de su pueblo como un todo. Como la actividad económica de la vida de sus hijos depende de la agricultura y la ganadería, él tiene que proporcionar lluvia para que la cosecha y la masa ganadera prosperen. Si sus descendientes se dedican a la caza y la pesca, también ellos recibirán el apoyo de su espíritu tutelar. Él también controla las plagas y las inundaciones, así como se encarga de aceptar a los nuevos miembros que emigran hacia su "provincia".
Por esta razón, se le atribuye al culto del espíritu del fundador del clan una dimensión ecológica relevante, además de la económica.
Desde el punto de vista político, su importancia fundamental radica en que él puede intervenir en la elección de un nuevo mambo o jefe (esto no ocurre en todas las etnias). En las grandes disputas bélicas intertribales y, más recientemente, en la lucha por la independencia de algunos países africanos, él ha sido inspirador y guía.
Muchas etnias bantu creen que cuando un jefe muere su alma se materializa temporalmente en un animal poderoso: león, leopardo, serpiente pitón o en algún ofidio acuático. Por eso, muchos pueblos denominan a la entidad con el mismo nombre del animal. Con posterioridad, el espíritu se posesiona de uno de los miembros de la comunidad, quien se convierte en médium tribal y por su voz se comunica con el pueblo.
A él se consulta en épocas de crisis y penurias sociales. El se encarga de las ceremonias comunales (ritual de los primeros frutos y de "gracias" por la buena cosecha) para propiciar los favores del ente protector.

VOLVER